10 enero 2008

Cosas que sé de fútbol.

Leo en otros blogs posts y más posts sobre fútbol. No me atrevo a participar porque no puedo. No sabría qué decir ante esas teorías sobre rendimiento de jugadores, estrategias de defensa, petición de dimisiones y propuestas de fichajes. Bravo para los que pueden seguirlo. A mí estos textos me parecen igual de misteriosos que un libro de Agatha Christie –aunque, la verdad, lo digo porque me parece una comparación muy gráfica y no tengo ganas de pensar, pero esa mujer nunca me ha enganchado.

No estoy para nada en contra del fútbol. Vivo en un entorno muy futbolero: familia futbolera, compañeros de piso futboleros, compañeros de trabajo futboleros, amigos futboleros, amiga lesbiana futbolera… Eso hace que el fútbol me interese, pero lo justo: me emociono con los derbis y en alguna ocasión he ido al campo. Ahora, toda la liturgia del deporte me parece maravillosa (ui sí. ¡Pues sí!). Así que nunca digo lo típico de “qué absurdo, 11 tíos corriendo detrás de una pelota”. No, mujer, no. Describir es algo muy tendencioso. Con esa actitud puedes desde desvirtuar cualquier deporte “el tenis, dos tíos de brazos desproporcionados persiguiendo una pelota pequeña con un palo de cuerdas tensadas” hasta hacer tambalear los cimientos de la Creación y la Belleza “Geroge Clooney, esa unión de partículas perfecta” (madre mía, sólo el simple bromear con la división molecular de George Clooney duele).

Y me gustaría que me gustase, pero la pasión, en este caso, rebota en mí al modo frontón. Pero entiendo a los apasionados del deporte, a los que, después de ver el partido por la tele, siguen hablando de ello. Porqué yo también sé qué es que la televisión te quite el sueño, sobre todo cuando me quedo dormida en el sofá y sube el volumen solo y me despierta de golpe.

Así que, por ese débil lazo que me une con los forofos del fútbol, quiero hacer un post sincero, sin ánimo de burla y con el máximo respeto –las pasiones son sagradas, la de Cristo especialmente-, para aportar algo al debate –sea cuál sea el que esté ahora en auge- y manifestar mi solidaridad total con el fútbol. Siento enormemente que no me guste.

Os presento aquí mi crónica del partido Sevilla – Barça de ayer, las cosas que aprendí (gracias a la inestimable ayuda de mi otro compañero de piso, no D.2.0 sino D. Primero De Todas Las Cosas):

1. Que cuando se tira una falta, la distancia entre la pelota y la barrera no es algo variable. Que siempre son nueve metros, lo que pasa que no llevan un metro y entonces siempre es un poco a ojo de buen cubero, y que por eso a veces me parece que está más cerca que otras.

2. Sobre las estadísticas que van apareciendo en pantalla. La que indica el número de disparos a portería está formada por dos números, separados por una barra de división. Eso significa disparos a portería (denominador) dentro de los tres palos (numerador).

3. Que lo de los tres palos significa literalmente “dentro de los tres palos”. Que si el disparo va muy cerca del palo, que lo roza, pero no entra dentro del perímetro, entonces no se cuenta como tal y que no es cuestión de “yo se lo daría”.

4. Que Giovani no es brasilero, que es mejicano.

5. Que las patorras de Henry son un regalo para la vista y que es muy injusto que tenga esa cara.

Hasta aquí. No diré que he aprendido qué es el fuera de juego porque eso es algo que sé desde hace tiempo. Sí, porque eso es lo típico que siempre se pregunta en las guerras de sexos y así yo puedo erguirme como la “muy bieeeen” de ese Furor improvisado.

Cuando se ha acabado el partido he enganchado “Terapia de Pareja” y he entendido que haya gente que prefiera el fútbol antes que a su compañero/a o, lo que es lo mismo, “¿por qué, por qué los domingos por el fútbol me abandonas?”.

PD: que el otro día, viendo el Barça – Madrid (podéis seguir leyendo, no voy a meter el dedo en la llaga) me pareció ver que Sergio Ramos es muy pero que muy bueno. No sé si los del Barça intentasteis algo y os dijo que no… o a lo mejor no os ha pasado por la cabeza todavía… o esto de los fichajes es lo típico que tienes que cerrar en setiembre… pero creo que podríais ficharlo.

8 apreciaciones:

albert dijo...

Yo, siempre que no se que postear, hablo de futbol. Ademas, me gusta.

Ghandi dijo...

Dones parlant de futbol... el acabose. He llançat a la papelera 2 minuts de la meva vida.

Carlos dijo...

Ya que el futbol me produce más o menos lo mismo que a tí, voy a decirte que las mates tampoco son lo tuyo. ¡¡¿¿Nominador??!! ¿Eso qué es? ¿El primo del numerador, que entro en Gran Hermano?

Júlia dijo...

Carlos, touché. Y no diré que no me ha dolido, pero tienes toda la razón. Ahora lo cambio. Gracias.

Ghandi. ¿Sólo dos minutos para leer el texto? Parece que sólo hace una semana desde que aprendiste para qué lado iba la "d" y para qué lado la "b". Progresas adecuadamente. Felicidades.

Anónimo dijo...
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rumbero dijo...

Tot i que com diria el President Pujol: "Ara no toca!" escric aquí per felicitar-te per l'entrada del "Uy sí".

He vingut rebotat des del blog del julai del tomàs i m'ha fet molta risa, pq es una expressió que ho desmonta absolutament tot i que jo també utilitzo molt, gràcies a que el gilipollicas abans esmentat, me la va enganxar!!!

Avanti Pastiche!!!!

Per cert...wou, et surt curro y tot per aquí!!! MÁQUINA!!!:)

Bart dijo...

Pero, a ver un momento (que el futbol tampoco es lo mio). Sobre esa compleja fórmula estadística: cuando el balón entra dentro de los tres palos (numerador)... ¿no es eso otro, cómo se llama? ¿gol?
Y ya de paso, como dejándolo caer: cuando hay un cambio, el que va a jugar sale al terreno de juego o entra en el terreno de juego?


Júlia, cuidado con el truco de “M'agradaria contactar amb tú per una possible feina com a guionista” podria ser la versió actualitzada de quina casualitat, som del mateix signe del zodíac!

Júlia dijo...

Bart, "disparos a portería dentro de los tres palos" se refiere a "disparos dentro de una àrea simbólica en 3D delimitada por los tres palos". (Uy, pero que mal explicado). Pero tú puedes chutar, que la pelota vaya directa a entrar en estos tres palos y que el portero la pare. Y entonces no es gol. Si es que pareces una mujer, todo el rato preguntando, déjame ver el partido en paz.