Hoy he tenido una revelación. Me he dado cuenta de lo imbécil que era/soy. Una vez más he vencido. Me lo he demostrado yo misma, dejando atrás a las decenas de personas que antes lo intentaron.
Esta tarde me ha llamado mi madre para decirme que mi antiguo ordenador, que se quedó en casa de mis padres después de irme a compartir piso, estaba lleno de virus; que lo había llevado a reparar y que los técnicos tenían que hacer una copia del disco duro; pero que básicamente estaba lleno de mierda. Que si había algún documento en concreto que quisiera salvar, porque, si no, cortarían por lo sano.
Yo, que zorrípedamente había olvidado este ordenador entre las suaves teclas de mi Sony VAIO (eh… no soltéis un “ui sí”. Podría haber tenido un MAC), le he respondido: “que borre que ya lo copié todo”. Si hubiera tenido un pañuelo de seda, en ese momento me lo hubiera puesto en la comisura del labio a la jocosa voz de un “jijiji”.
Y de repente me he acordado de que ese ordenador todavía guardaba el archivo ZIP con toda la discografía completa de los Rolling Stones; esa clase de ZIP que tengo para cuando busco dar una “buena impresión media”. Y eso NO lo había copiado. No me cabía en el pendrive. Entonces mi madre me ha pedido que llamara a la tienda, preguntara por David y se lo especificara, porque “yo que sé cómo se deletrea ZIP”.
He obedecido. Y he visto la luz.
Mientras David, al otro lado del teléfono y del charco emocional en el que estaba a punto de sumergirme, buscaba el documento e iba leyendo como de paso los nombres de los archivos, he visto que había muchas cosas que había querido olvidar con el cambio de ordenador pero que ahí estaban. Y que eran parte de mi pasado. ¡Y que no las quería dejar atrás! ¡Era mi mierda pero se vendría conmigo, maldita sea! ¡¿De qué me escondo?! ¡No reniegues de tus orígenes! ¡Y le he dicho!:
¡Eh, David! Quiero salvar también algunas pelis.
¿Dónde están?
En una carpeta de vídeos…
Hay muchas. ¿Cómo se llama?
… busca… en general… Una que tenga pelis y ya está.
Es que está todo desconfigurado. Necesito un nombre.
Euhm… una carpeta… en el escritorio… que se llama… uhm… Mefistofilms.
Jajaja.
Sí… jeje… (entre regañadientes) … valiente hijo de puta…
Mefistofilms. Ahí estaban mis ingeniosos juegos de palabras forjados entre las duras paredes de la Universidad Pompeu Fabra; esas enseñanzas impartidas por sus académicos de lo de culto. Qué imbécil que era entonces. (Por Dios, permítaseme el pretérito en estos momentos tan duros.)
"MEFISTOFILMS".
Valiente gilipollas. (vocalizando, que “gilipollas” te llene la boca)
Pero no ha acabado ahí. David no encontraba la carpeta. Sospechaba que todos los archivos habían campado por libre y que, si quería recuperarlos, tendría que nombrarlos uno por uno. Y yo, lejos de decirle a David que daba igual, que borrara todo y jurara no mencionar Mefistofilms en la vida, he nombrado los archivos uno por uno. Si tienes una revelación, debes seguir el camino señalado. Y sufrir.
El Arca Rusa… Un couple parfait… Cabeza Borradora… Les amants réguliers… Lumière et compagnie…
Y seguía con la retahíla mientras en mi oreja entraban las risitas ahogadas de David. Hasta que ha dicho:
¡Anda! ¡Ya está! Mefistofilms. ¡Y mira! Lo de los Rolling.
He secado el sudor frío de mi frente y, ante el momentáneo triunfo, no me he podido estar de cometer otra vez, después del perdón divino, el pecado original de la Soberbia. Le he dicho a David que, hoy en día, “ya no le pondría ese nombre”. Claro que no, ahora soy de esa clase de personas que sabe que lo que mola es defender lo popular. Y que lo mainstream, no por ser mainstream, es menos cool. ¡Viva los Rolling!
Aha. Una completa imbécil.
Ya veía cerca el final de la llamada. Pero Dios –o Bill Gates, el otro accionista mayoritario- estaba rebotado. Y le faltaba darme una última lección: David me ha preguntado si no quería salvar fotos. Estaba convencida de que ya las tenía copiadas, pero no podía pensar con claridad. Así que le he dicho que sí, que salvara las fotos. A lo que él ha respondido que también se habían mezclado todos los documentos de imagen, y que ya iría mirando a ver cuáles eran las de “cámaras digitales, las personales, vamos”.
Ese hombre vería mis fotos. En cinco minutos ya sabía qué clase de persona era y ahora tendría documentación gráfica. Eso era pasarse. Mira, da igual. Que haga lo que le dé la gana. ¿Qué? ¿Tenía que enfadarme? No, tocaba demostrar que actualmente yo también era de esa clase de personas que rehúyen las situaciones con un sofisticado chiste.
Bueno, pues si ahora vas a mirar las fotos, al menos que sepas que yo soy la rubia.
Pero creo que no ha entrado.
Así soy yo.
Guardad pornografía. Es menos comprometido.

7 apreciaciones:
Pero no encuentro el desnudo en ninguna parte del texto...
Esta claro que hay que montárselo en plan alquimista y quemar el ordenador después de comprar otro.
Des d'ahir que no paro d'entrar a webs i de buscar per l'e-mule les seves fotografies intímes. El tal David ja està trigant massa en fer públic a la xarxa tot aquest material erotico-pornogràfic amateur.
Lo de "desnudo" era una metáfora. Ante el tal David me sentí com si... en cierta forma... bah!
Hola Júlia, soy David. El video amateur con un afroamericano lo quieres guardar o también es una metáfora?
Me he vencido a mí misma. Uy sí. Quina frase tan madura, com es nota que ja no ets aquella universitària eixelebrada...
Aquest és un post de la co-creadora de la web "Mefistofilms" (l'altra co-, sí, és l'autora del blog i un vell company de klan), nascuda gràcies al mecenatge de Maria del Valle Palma. In memoriam.
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