
Apreciada Paula Vázquez,
Soy una gran admiradora de tu programa. Creo que es chachi que la gente que ha nacido para bailar tenga su propio espacio y una oportunidad para demostrar lo que vale. La carrera de bailarín es muy dura y vosotros ayudáis a que la calle conozca la profesión y se solidarice con ella. Gracias por el programa.
Sin embargo, hace días que ando preocupada. Ya no porque cada vez que expulsáis a una pareja, entre otra para substituirla… lo que me hace pensar que el programa será eterno (¡bien!) pero que no hay ganador ni emoción alguna. Lo que me preocupa es otro tema. Una de las participantes, Paula, el otro día estaba llorando en la clase de Rafa porque no le salía la coreografía. Cuando Rafa le preguntó qué le pasaba ella dijo que “es que siento que aquí no soy yo. Aquí no puedo ser yo. Y quiero ser yo. Para demostrar lo que valgo. Pero no puedo ser yo, joder, ésta no soy yo”. Y Rafa la castigó un rato al patio.
Creo que el problema de Paula es bastante claro y que la reacción del profesor no fue la adecuada. Y el motivo de mi carta no es otro que el de sugerir que alguien hable con ella y le resuelva ese conflicto existencial, muy habitual en los realities. El otro día, en el bar, escuché a Don Eustaquio y a Pataliebre comentando el tema… y creo que tenían toda la razón. Te transcribo aquí la conversación para que alguien pueda transmitírsela a Paula.
D.E: - ¿Has visto lo de Paula?
P: - ¿Fama?
D.E: - Aha.
P: - Calla, calla…
D.E: Pobre chica, es que es absurdo que se preocupe porque no es ella. Uno siempre es yo.
P: - Claro.
D.E: - ¿Sabes a qué me recuerda esto? ¿Tú has leído a Murakami?
P: Tokio Blues, ¿no? Sí, y también Kafka en la orilla.
D.E: - Hombre, pero esto es casi lo último que ha hecho. Yo digo algo más tipo Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.
P: - Ese no.
D.E: - Bueno, pues te cuento. En un capítulo de ese libro –oye, chico, léetelo, que de verdad que vale la pena- hay una charla muy interesante entre el protagonista y otro personaje, una adolescente que siente fascinación por la muerte. Él le dice -porque a él, que no te lo he dicho, lo ha abandonado su mujer- que quiere cambiar, que quiere dejar de ser “Yo” para convertirse en alguien nuevo y conseguir que su mujer vuelva a su lado. Y entonces ella –May Kasahara es el personaje- le dice que aquello es una santa tontería, que uno siempre es “Yo” y que ese “Yo” siempre permanece. Que todos y cada uno de nosotros somos algo hecho en otra parte. Y que incluso la idea de querer cambiar forma parte de nuestro “Yo”, porque nuestro “Yo” contiene en potencia todas las variaciones del “Yo”. O sea que cuando Paula dice que no es ella, en realidad es ella, y esa Ella inestable que no se siente capaz de bailar no es más que una de las muchas facetas de su “Yo”. O sea que no tiene por qué preocuparse porque no se siente “Yo”, lo que tiene que hacer es aceptar que es más tonta de lo que se imaginaba. No entiendo por qué ningún profesor no la coge y se lo cuenta, ¿sabes?
P: - Sí. Oye, ¿te vas a terminar esas patatas? Es que veo que no las comes…
D.E: - Porque te estaba hablando.
P: - Claro.
Esto es lo que quería decir, Paula Vázquez. Creo que el profesor de funky podría contárselo a la chica. Es el más molón de todos.
Un beso para todo el equipo y felicidades por el programa. Tú eres súper guapa y llevas las camisetas más elegantes de todo el Bershka. Sigue igual, no cambies. Es decir, que no te operes más.
Besos XXX
Soy una gran admiradora de tu programa. Creo que es chachi que la gente que ha nacido para bailar tenga su propio espacio y una oportunidad para demostrar lo que vale. La carrera de bailarín es muy dura y vosotros ayudáis a que la calle conozca la profesión y se solidarice con ella. Gracias por el programa.
Sin embargo, hace días que ando preocupada. Ya no porque cada vez que expulsáis a una pareja, entre otra para substituirla… lo que me hace pensar que el programa será eterno (¡bien!) pero que no hay ganador ni emoción alguna. Lo que me preocupa es otro tema. Una de las participantes, Paula, el otro día estaba llorando en la clase de Rafa porque no le salía la coreografía. Cuando Rafa le preguntó qué le pasaba ella dijo que “es que siento que aquí no soy yo. Aquí no puedo ser yo. Y quiero ser yo. Para demostrar lo que valgo. Pero no puedo ser yo, joder, ésta no soy yo”. Y Rafa la castigó un rato al patio.
Creo que el problema de Paula es bastante claro y que la reacción del profesor no fue la adecuada. Y el motivo de mi carta no es otro que el de sugerir que alguien hable con ella y le resuelva ese conflicto existencial, muy habitual en los realities. El otro día, en el bar, escuché a Don Eustaquio y a Pataliebre comentando el tema… y creo que tenían toda la razón. Te transcribo aquí la conversación para que alguien pueda transmitírsela a Paula.
D.E: - ¿Has visto lo de Paula?
P: - ¿Fama?
D.E: - Aha.
P: - Calla, calla…
D.E: Pobre chica, es que es absurdo que se preocupe porque no es ella. Uno siempre es yo.
P: - Claro.
D.E: - ¿Sabes a qué me recuerda esto? ¿Tú has leído a Murakami?
P: Tokio Blues, ¿no? Sí, y también Kafka en la orilla.
D.E: - Hombre, pero esto es casi lo último que ha hecho. Yo digo algo más tipo Crónica del pájaro que da cuerda al mundo.
P: - Ese no.
D.E: - Bueno, pues te cuento. En un capítulo de ese libro –oye, chico, léetelo, que de verdad que vale la pena- hay una charla muy interesante entre el protagonista y otro personaje, una adolescente que siente fascinación por la muerte. Él le dice -porque a él, que no te lo he dicho, lo ha abandonado su mujer- que quiere cambiar, que quiere dejar de ser “Yo” para convertirse en alguien nuevo y conseguir que su mujer vuelva a su lado. Y entonces ella –May Kasahara es el personaje- le dice que aquello es una santa tontería, que uno siempre es “Yo” y que ese “Yo” siempre permanece. Que todos y cada uno de nosotros somos algo hecho en otra parte. Y que incluso la idea de querer cambiar forma parte de nuestro “Yo”, porque nuestro “Yo” contiene en potencia todas las variaciones del “Yo”. O sea que cuando Paula dice que no es ella, en realidad es ella, y esa Ella inestable que no se siente capaz de bailar no es más que una de las muchas facetas de su “Yo”. O sea que no tiene por qué preocuparse porque no se siente “Yo”, lo que tiene que hacer es aceptar que es más tonta de lo que se imaginaba. No entiendo por qué ningún profesor no la coge y se lo cuenta, ¿sabes?
P: - Sí. Oye, ¿te vas a terminar esas patatas? Es que veo que no las comes…
D.E: - Porque te estaba hablando.
P: - Claro.
Esto es lo que quería decir, Paula Vázquez. Creo que el profesor de funky podría contárselo a la chica. Es el más molón de todos.
Un beso para todo el equipo y felicidades por el programa. Tú eres súper guapa y llevas las camisetas más elegantes de todo el Bershka. Sigue igual, no cambies. Es decir, que no te operes más.
Besos XXX

12 apreciaciones:
Apreciada Paula Vazquez,
No hagas caso a Júlia. Operate mas, en concreto ponte mas tetas.
Un admirador.
Uy sí, la que llegeix al follet tortuga.
No acabo de estar de acuerdo con Murakami. Yo, al igual que Paula, no sé bailar. Si voy cambiando de yos posiblemente dé con uno que domine el baile, del mismo modo que tengo un yo que colecciona pelos de pubis, otro que recita a Ginsberg y aquel otro más pequeño que viste de tuareg.
Resuelto el problema de Paula. Pasemos al problema de Julia. Entiendo lo de la tele como mero entretenimiento y como modo de no pensar y todo eso pero.... ¿Fama? ¿No hay otra cosa que te seduzca más? ¿algo de mayor nivel intelectual? Me refiero a cosas como Tienes talento (salió un tío que se tira pedos a voluntad) Tú si que vales (salió un tío que eructa Highway to hell) o Thalassa (salió un tío en una barca)
Besos. (de uno que se tragó Vent del pla de cabo a rabo)
Miro todos los programas que has mencionado -excepto Thalassa- pero no como mero entretenimiento. Son los programas que utilizo para pensar. A mí ver a una señora que afirma que su talento es pintar un cuado mientras habla con la letra "I" me dispara el cerebro. Estos pensamientos contemplan desde la exterminación de ciertos especímenes hasta ¿qué pasaría si ella fuera presidenta de un país? Y las dos propuestas me parecen igual de acertadas.
El tío que se tiraba pedos a voluntad me dejó bastante indiferente. Tenía un talento, pero no tenía ninguna posibilidad de construir un espectáculo con ello. ¿Me dices que a base de pedos te saca el Cumpleaños Feliz? Entonces sí, tiene bolos asegurados en fiestas infantiles. Pero si sólo son pedos sueltos, ese tío es un farsante.
Bah. Atreure la gent amb un vistós post de Fama per acabar parlant de Murakami és un truc molt pobre. I amb aquest passatge del seu llibre es confirma el que ja sospitava sense haver llegit res seu: Murakami ven fum.
Lo dels Jos és redueix a una qüestió gramatical: ni una participant de Fama és tan tonta com per pensar que ella no és Ella, és simplement una forma d'expressar-ho amb paraules. No cal que em vingui un japo per dir-me que el meu Jo és inalterable i que no cal que busqui més Jos. JA HO SÉ, FARSANT. Repeteixo: bah.
Molt interessant això de tirar-se pets a voluntat. Regiraré calaixos dins del meu Jo, a veure si adquireixo tan noble art.
Murakami no dice que el Yo es inalterable; el Yo se altera, pero dentro de unos márgenes predefinidos. El Yo que no sabe bailar -como tu Yo que lee las cosas como le da la gana- está ya dentro del "Yo-que-se-creía-que-sabía-bailar-y-luego-no".
Lord Chyron, meterte con Murakami (Haruki para los amigos) no es tu talento. Tu talento es hacer anagramas. Si ya eres capaz de pensarlos mientras te tiras pedos a voluntad, entonces es cuando yo quemo los libros de Murakami y me pongo a escribir tu biografía. De mientras, a la mierda hombreeeee...
¿Puedes quemar libros de Murakami mientras hablas con la i? y, lo que es más importante ¿puedes quitar la verificación de la palabra? Es un coñazo y total, para cuatro comentarios sobre viagra que te van a entrar...
Gracias por el enlace a Hopper.
¿Quitar la verificación de la palabra? ¿Eing?
Un cop més: bah. Estàs fent el mateix que el txinorris pseudomístic, aferrar-te a les paraules per tapar la buidor del contingut. Potser "inalterable" no era la paraula adequada, però ja s'ha entés què volia dir, per això he posat l'exemple de regirar als calaixos del meu Jo. El que passa és que us posen quatre consells de manual d'autoajuda en un format narratiu i amb noies que senten fascinació per la mort i ja perdeu el món de vista: merda pura. Jackass, això és descobrir coses sobre la vida i el Jo (Jo-hnny Knoxville, jeje).
Vaig al súper a comprar 30 tones de fabada Litoral. Júlia, ves preparant el metxero.
Eso.
meh.
Muy bonito todo. De verdad. Está muy bien eso de meterse con Paula Vázquz y los concursantes de Fama. No seré yo quien diga que no son subnormales pero para mí que habla la envidia.
Otra cosa, cansado de regodearme en mi ignominia y viendo que ahora las mujeres, además de votar, también podéis tener un blog, he decidido no ser menos y hacer yo el mío propio. Sólo para poner de vuelta y media a todas las personas que envidio.
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